Trasvase: ni de unos ni de otros


Bizén Fuster Santaliestra
Presidente de Chunta Aragonesista (CHA) y candidato nº 2 al Congreso por Zaragoza.


Cuando hablemos del trasvase del Ebro en esta campaña electoral, tendremos que temer no sólo la empecinada obsesión trasvasista del PP, sino también las ambigüedades y contradicciones que acompañan permanentemente del PSOE en esta materia. En el caso del PP, produce perplejidad la queja que ha presentado ante la Junta Electoral por la campaña que acababa de emprender la Plataforma aragonesa en Defensa del Ebro bajo el absolutamente objetivo lema "PP=trasvase". La Plataforma sólo pretendía que los aragoneses a la hora de votar recordaran quién es el responsable de la mayor amenaza que se cierne sobre el desarrollo futuro de Aragón. ¿Qué es lo que le disgusta al PP de esta campaña? ¿No es el trasvase del Ebro el proyecto estrella del Gobierno Aznar? ¿No lo está utilizando el PP como gran reclamo electoral, poniendo cada día una primera piedra en Murcia, Alicante, Almería o Vinaroz? Entonces, ¿por qué le molesta que en Aragón se recuerde el enorme compromiso del PP con el trasvase del Ebro? ¿No dicen los dirigentes del aznarismo en Aragón que el Plan Hidrológico es "tan bueno" para los intereses de los aragoneses? ¿De qué tienen miedo entonces?
Si la campaña dijera que el PP nos quiere robar el agua del Ebro para entregársela a los especuladores inmobiliarios del Levante, podría entender que el PP se quejara, aunque la frase sea absolutamente cierta. Sin embargo, el lema de la Plataforma en Defensa del Ebro es equilibrado, comedido, aun diría casi elogioso. ¿O es que no están orgullosos los dirigentes y militantes aragoneses del PP de haber aprobado el trasvase como un paseo militar, pasando por encima, al paso de la oca, de la voluntad masivamente expresada por aragoneses y catalanes y por encima de innumerables informes científicos contrarios a su política hidrológica? ¿No están orgullosos de pasar a la historia como el partido que corrigió los errores de Dios al trazar las cuencas hidrográficas en España? ¿O es que creen que su política trasvasista puede restarle votos en Aragón? ¿No pretenderán los estrategas del PP intentar silenciar en Aragón su compromiso con el trasvase del Ebro?
Creo que resulta evidente: quieren ganarse los votos del superpoblado Arco Mediterráneo, donde ponen "primeras piedras" un día sí y otro también, pero sin renunciar de antemano a los votos de Aragón, porque, aunque somos poca gente en esta tierra, parece que en el PP no van muy sobrados, viendo las diversas encuestas que nos dibujan un Congreso sin mayorías absolutas. Pero eso es como pretender soplar y sorber a la vez. O lo uno o lo otro. No se puede diseñar una campaña para intentar captar, al mismo tiempo, los votos de los presuntos beneficiarios del trasvase (luego se verá si se benefician tanto…) y los votos de los damnificados de ese mismo trasvase. El 14 de marzo veremos si hay tantos masoquistas en Aragón. Tengo la absoluta convicción de que, si la Plataforma en Defensa del Ebro hubiera pegado los carteles de "PP=trasvase" en Murcia, el PP no la habría denunciado ante la Junta Electoral.
Más preocupante es, para los intereses de Aragón, la ambigüedad que, en materia hidrológica, presenta el PSOE en su programa. El discurso de Marcelino Iglesias no aparece reflejado en el programa de ZP. Más allá de la polémica sobre si se cita o no expresamente el rechazo al trasvase del Ebro incluido en el PHN, las propuestas que realiza el programa no disipan las dudas acerca de lo que haría Zapatero Presidente. No sólo emplea un argumento ("El agua es patrimonio de todos") que parece destinado a contentar al electorado levantino, sino que se compromete a "propiciar el necesario consenso social y territorial para plantear la transferencia al Segura de agua procedente de otras cuencas." Es decir, no se renuncia a la política de trasvases. De hecho, se mantiene la expectativa de que habrá que llevar agua al Levante, aunque con diálogo. ¿Sobre qué bases se dialogará? ¿De qué cuencas se llevará el agua? El PSOE no aspira a abandonar la política trasvasista, pues de hecho no propone la inmediata desaparición de Trasagua, sino a largo plazo, y la única función de esta empresa es ejecutar el trasvase del Ebro. ¿Para qué quiere Zapatero Trasagua? Conviene recordar que el PSOE unía sus votos al PP en el Congreso para rechazar las enmiendas de CHA a los Presupuestos del Estado en las que proponíamos vaciar de recursos esta empresa.
Lamentablemente el programa de Zapatero no apuesta decididamente por la nueva cultura del agua y busca mantenerse en un equilibrio imposible entre los diversos intereses de sus "barones". ¿Qué política de aguas desarrollará: la de Chaves que acudió a la "primera piedra" de Almería, la de Bono que aprobó el PHN en el Consejo del Agua, o la de Felipe González cuyo proyecto de trasvase era el doble de grande que el del PP? La única garantía que tenemos los aragoneses es que en la investidura necesiten los votos de CHA. Para nosotros, derogar la Ley del PHN y abandonar toda política trasvasista va a ser la primera exigencia al futuro gobierno. Por eso necesitamos tu apoyo para ser decisivos.