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Europa sí, pero NO a este
Tratado
Ante la convocatoria de referéndum el 20 de febrero para
ratificar o no el "Tratado por el que se establece una
Constitución para Europa", CHA invita a la sociedad
aragonesa a leer directamente el Tratado y a no conformarse con la
visión complaciente que pretende dar la campaña institucional,
centrada en los derechos y valores de la Unión recogidos en las
partes I y II, pero que ignora los aspectos más polémicos de la
parte III (política socioeconómica, política exterior y de
seguridad,…).
Los hombres y mujeres de CHA, fieles a nuestra sólida convicción
europeísta, siempre hemos defendido la aprobación de una
Constitución para Europa, pero de una verdadera Constitución
democrática y social. Lamentablemente en esta ocasión se ha
perdido una oportunidad histórica.
No vamos a negar el valor positivo que este texto pueda tener como
primer paso, pero globalmente el resultado nos parece
decepcionante, pues el Tratado constitucional no reconoce de
manera efectiva la Europa real con su diversidad de pueblos,
lenguas y culturas, ni ahonda en los derechos sociales básicos y
fundamentales que deberían ser la seña de identidad de la
Unión, ni se apuesta por ser una gran potencia democrática
independiente del imperio norteamericano.
Frente a la campaña del miedo que promueven los gobiernos
europeos presentando la derrota del Sí como el caos o el regreso
al Tratado de Niza, CHA defiende un NO consciente de que es más
europeísta exigir un nuevo texto más ambicioso que conformarnos
con el mal menor de este Tratado constitucional alicorto. CHA
defiende un NO constructivo que busca promover una reforma seria
para construir una Europa más democrática y más progresista. En
suma, defendemos el NO de los que queremos más Europa.
Optar por el No supone fomentar el debate sobre el modelo de
construcción europea y sobre las luces y sombras del tratado
constitucional. Ésa es la opción de quienes no nos conformamos
con este modelo y queremos más Europa. Como decíamos en la
reciente campaña electoral al Parlamento Europeo, en CHA queremos
no la Europa de los Estados y de los mercaderes, sino la Europa de
los Pueblos y de los Ciudadanos. Porque creemos que otra Europa es
posible. Ahora seguimos diciendo lo mismo: queremos más Europa.
Queremos otra Europa con otra Constitución europea.
Dicho de otro modo: Europa sí, pero no con este Tratado.
El 20 de febrero hay suficientes motivos para votar NO a este
Tratado constitucional europeo:
1. No es una verdadera Constitución: Es un Tratado más, pactado
por los gobiernos de los Estados, ignorando al Parlamento Europeo
y a los parlamentos estatales, representantes legítimos de la
ciudadanía europea.
2. Existen graves dificultades para su reforma: La modificación
del Tratado requiere la unanimidad de los Estados, que cuentan por
tanto con derecho a veto.
3. Aumenta el poder de los Estados ante la ciudadanía: Se
requiere la unanimidad en ámbitos tan importantes para los
ciudadanos como la defensa y política exterior, la fiscalidad,
aspectos de carácter social, la lucha contra el fraude…
4. No se define un verdadero modelo social europeo: Se recoge un
modelo social débil (el derecho a la salud o a la igualdad son
meros objetivos y no valores de la Unión, p.e.) y siempre queda
flanqueado por objetivos y principios de carácter neoliberal. Las
políticas sociales referidas a seguridad social y protección
laboral y social de los trabajadores se ven limitadas por la
exigencia de la unanimidad y no se garantizan los mínimos de un
estándar social europeo.
5. Se devalúan los derechos sociales reconocidos en las
Constituciones de los Estados de la Unión: El Tratado no recoge
el derecho al trabajo sino el derecho a trabajar; ni el derecho a
una vivienda digna y adecuada sino una simple ayuda en materia de
vivienda, entre otros ejemplos. Mientras los derechos civiles,
políticos y patrimoniales se contemplan como verdaderos derechos,
los derechos sociales quedan relegados a meros principios.
6. No se apuesta por políticas fiscales homogéneas: En
fiscalidad se requiere unanimidad, complicando así que se pueda
hacer frente al dumping fiscal de las empresas o impidiendo el
control del movimiento especulador de capitales. Tampoco se busca
una fiscalidad europea progresiva y redistributiva.
7. Se avanza muy poco en las políticas comunes Exterior y de
Defensa: Los Estados continúan con derecho a veto, mientras se
consagra el compromiso de la Unión Europea con la OTAN, algo
difícilmente justificable pues ni siquiera se trata de una
institución europea.
8. Se asienta y consagra un modelo económico neoliberal: Existe
una verdadera primacía de objetivos y principios para consolidar
una Unión Europea de carácter neoliberal, afianzando un mercado
único como base de su actuación y ampliación, dejando de lado
cualquier referencia a un comercio libre y equitativo. Se
establece un Banco Central Europeo sin control democrático y se
imponen dudosos criterios sociales de convergencia en materia de
salarios y políticas monetaristas…
9. No reconoce a las Regiones europeas con poder legislativo: Ha
desaparecido del Tratado cualquier mención al federalismo y a los
Pueblos y ciudadanos de Europa. El Comité de las Regiones sigue
siendo un mero órgano consultivo y con una composición
heterodoxa. Las regiones europeas no podrán defender sus
intereses directamente en las instituciones de la Unión, quedando
todo en manos de los Estados.
10. Se avanza poco en materia de subsidiariedad: Las regiones
europeas con poder legislativo, para poder tener voz en asuntos de
su propia competencia, necesitarán el visto bueno de los
Parlamentos estatales.
Un auténtico europeísta no puede votar Sí a este Tratado
constitucional y quedarse tan tranquilo.
Si quieres corregir estas deficiencias, si quieres una Europa de
los Ciudadanos y de los Pueblos, una Europa democrática, social e
independiente del imperio americano, ahora es el momento:
participa en el referéndum y vota NO a este Tratado.
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