Fernando Carrasco Nigra-Maccono, 27 para, snif, 28 años. Licenciado en Humanidades con aspiraciones de convertirme en profesor de secundaria, dejadas de lado ya que me voy a vivir a Inglaterra con mi novia, allí mejoraré mi inglés y, a priori, intentaré hacerme profesor de castellano.

La Huesca ‘vivida’
El recuerdo que más perdura de la Huesca de mi infancia, es los largos días de verano, donde la mayor obligación era, jugar al escondite, a fútbol, a cartas, etc. Y esperar a la primera quincena de Agosto para ir a las ferias y a los chiringuitos.

·No suprimiría nada de esa época, ya que, incluso lo que no me gustó, me forjó como soy ahora. Lo que intento conservar es ese espíritu cercano de la gente, las ganas de divertirse y de mejorar lo que tenemos.


Yo me crié hasta los 4 años en ciudad jardín, luego nos trasladamos a Banariés. Mis calles, pues ambas se parecen, eran diáfanas, tranquilas, con poca circulación y el asfalto en mal estado, cosa poco relevante cuando te mueves en bicicleta. Los juegos los he anticipado, pero me olvidaba de los pitos, del marro, del 1-2-3 a la pared, de las “guerretas”, de los juegos de mesa e incluso de las competiciones a pedradas (luego nos “civilizamos” un poco y cambiamos las piedras por torrocos.

¿Cuáles son tus aficiones, tus ‘hobbis’?, ¿qué haces en tu tiempo libre?.
Me gusta mucho leer, me gusta hacer maquetas (con el problema de no saber luego qué hacer con ellas), pasear por el campo, ir en bicicleta, el cine y por supuesto estar con amig@s, ya sea con un café o con una biera de por medio.
Un color (rojo), un libro (en castellano Cien años de soledad, en aragonés Astí en do l’aire sofla ta sobater as fuellas de os árbols, en inglés Las uvas de la ira), una película (Cine español, Amanece, que no es poco, cine estadounidense, 12 monos), una música (la celta), un viaje (Turquía), un nombre (Miriam), una palabra (paciencia), un rincón de Huesca (cualquiera del parque)

Háblanos de tu profesión…
Más que mi profesión es mi aspiración, profesor de secundaria, no es lo que uno piensa de pequeño, pero sí que me gustaba ya ayudar a los demás y esta profesión creo que puede ser de gran ayuda. Dado que sí que he dado clases puedo decir que lo que más me gusta es acompañar en el conocimiento a l@s alumn@s. Lo que menos la reacción “alérgica” de algunos a querer ser ayudados. Se aprende de todo un poco, pero creo que fundamentalmente de la experiencia que ha tenido uno como alumno, ves qué profesores te ayudan y cuáles no.

La CHA vivida.
Creo que fue allá por el 97, el año anterior, con 18 años y la selectividad en puertas no se me ocurrió nada mejor que presentarme a alcalde pedáneo de Banariés, con la sorpresa de salir elegido. Desde que salí elegido el único partido que mostró interés en mí fue Chunta Aragonesista, en el sentido de mandarme información sobre el Ayuntamiento de Uesca y darme todo el apoyo, exiguo desde la sede de la calle Goya, que se me podía dar. Lo que me decidió a dar el paso fue la aprobación en el Congreso de los diputados de la reforma del Estatuto de Autonomía, con múltiples recortes respecto del que se envió desde las Cortes Aragonesas. El reto de Chunta Aragonesista es dar solución a los problemas que le exige una parte muy importante del electorado oscense y aragonés, desde las instituciones en las que estamos representados, sin caer en los pecados y vicios de los grandes partidos, manteniendo firme y tenso el compromiso con el trabajo de calle. Admiro a Azucena, Lozano, por su capacidad de trabajo y compromiso por unas ideas por las que el 97 % de la gente no daba un duro cuando éstas comenzaron. Admiro también a Mahatma Gandhi, el político de ideología independentista más importante del siglo XX.