Hoy nos acompaña: Francho NAGORE LAÍN.

Tengo 52 años. Nací en Zaragoza en marzo de 1951. Mi niñez y mi juventud las pasé en Lezo (Guipúzcoa) y San Sebastián. Vivo en Huesca desde 1977, o sea que soy más de Huesca que otra cosa (aunque no sea "de Huesca de toda la vida"). Estoy casado con Maite Estabén y tengo tres hijos: Obarra, Francho y Blanca Izarbe. Trabajo como profesor en la Universidad de Zaragoza. Soy Profesor Titular de Escuela Universitaria, del Departamento de Lingüística General e Hispánica. Doy clases de Introducción al Lenguaje Administrativo y de Técnicas de Comunicación en la Escuela de Estudios Empresariales y de Filología Aragonesa en la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca.
Además, en el ámbito de la Universidad, dirijo la Revista de Gestión Pública y Privada. Dedico también bastante tiempo al Consello d'a Fabla Aragonesa, del que fui presidente desde 1977 a 2004, y en el que ahora me encargo de publicaciones. Aquí dirijo las revistas Fuellas y Luenga & fablas. Soy también miembro del Consello Asesor de l'Aragonés. En el Instituto de Estudios Altoaragoneses soy Vicedirector y Director del Área de Lengua y Literatura.

¿Cuáles son tus aficiones, tus hobbis?, ¿qué haces en tu tiempo libre?

Tengo menos tiempo libre del que me gustaría: no sé cómo me las arreglo pero no encuentro tiempo libre. Siempre estoy liado con varias cosas a la vez. Lo que más me gusta es olvidarme de todo y caminar por el monte, hacer excursiones, replegar fongos,. en verano, además, bañarme en todos los ríos, ibons, mares. También me gusta mucho leer. De todo: narración, poesía, ensayo,. Leo todos los días, por lo menos un rato antes de dormir. Y si puedo algo más, mejor. También me gusta dibujar: nada del otro mundo, figuras chicorronas y de tipo abstracto.
Escribo poesía (en aragonés), pero depende de qué épocas: me puedo pegar meses sin escribir un poema y luego en una semana escribir dos o tres. El útlimo libro de poesía que publiqué (el cuarto) fue Baxo a molsa ("Bajo el musgo", 1999).
Un color: el verde (es el que más alimenta la vista).
Un libro: en castellano, Vida de Pedro Saputo, de Braulio FOZ; en aragonés, O tión, de Felis GIL DEL CACHO.
Una película: Casablanca.
Una palabra: agüerro.
Un viaje: a Sicilia.
Un nombre: Francho.
Un rincón de Huesca: El paseo de las Pajaritas, o Paseo de Ramón Acín.

Háblanos de tu profesión. ¿Es lo que pensabas cuando niño / a?. Qué es lo que más y lo que menos te gusta de ella. ¿De qué persona has aprendido más en tu trabajo? ¿Qué es lo más importante que dirías a alguien que empezase ahora en este trabajo?

De pequeño quería ser explorador. Ahora soy lingüista. Así que en cierta manera. no exploro la tierra, sino la lengua, pero es parecido. Lo que más me gusta es la posibilidad de convivir con gente que, por lo general, tiene cosas interesantes que decir y de la que puedes aprender; el estar continuamente aprendiendo, investigando, . Lo que menos me gusta: los aspectos "burocráticos", como corregir exámenes y hacer actas de calificaciones, hacer informes, memorias, reuniones, etc. Tampoco me gusta nada el clima agresivo que genera la competencia entre profesores "colegas". La persona de la que más he aprendido, y sigo aprendiendo, es el profesor Dr. Chesús Vázquez Obrador, compañero desde hace muchos años en la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación. El intercambio cotidiano de opiniones, datos, informaciones, es enriquecedor. Si nos remontamos a los grandes maestros de la época de formación: Ramón Menéndez Pidal, Luis Mitxelena, Joan Corominas. Claro que no me han dado clases, pero los he leído y estudiado. Bueno, asistí durante unos días a un cursillo que dio Luis (Koldo) Mitxelena en San Sebastián. A uno que empezara ahora le diría. que se lo pensase dos veces antes de meterse en este berenjenal: ser profesor universitario requiere (supongo que como en toda profesión, pero aquí más acentuadamente) continuar formándose toda la vida, y superando barreras una tras otra. Si está ya metido o decidido, le diría que la formación básica es fundamental, y que hay materias que conviene dominar, como instrumentales o como afines y complementarias, si uno quiere tener compentencia en alguna cosa, por más especializada que sea. Es decir: son fundamentales los cimientos, para luego andarse por las ramas sin caerse.

La CHA vivida. ¿Cuándo y cómo fue tu incorporación a Chunta Aragonesista? ¿Qué te movió a dar ese paso? ¿Cuál es en tu opinión el principal reto de CHA en la actualidad? Dinos dos políticos /as que admiras (uno que no sea de CHA) y por qué.

Me incorporé a CHA en los primeros momentos, en junio de 1986. Yo había sido del PSA y guanté hasta el final con Emilio Gastón. Por lo tanto, mi incorporación a CHA la viví como algo lógico y normal, puesto que siempre he creído que en Aragón hay que ser nacionalista y de izquierdas. Se necesitaba una fuerza de ese ámbito y pensé que yo podía contribuir a empentar-la. De hecho, en los primeros tiempos ayudé mucho a la formación del Ligallo de Redolada de Uesca, a abrir la primera sede que tuvimos en Huesca (en la esquina de l'Alpargán con el Coso), a contactar con algunos militantes y simpatizantes,. También fui Presidente de lo que entonces se llamaba Chunta Nazional (que luego evolucionó, con algunas modificacioens, a lo que ahora es el Comité Nazional).

El reto actual de CHA es difundirse mucho más en redes sociales, en la juventud (Universidad, Institutos), en el ámbito rural, en el mundo de la empresa. Es fundamental si queremos conseguir más votos, más candidatos municipales y que nuestro mensaje llegue a la gente de forma clara y diáfana, porque los medios de comunicación (en especial alguno que es fácil acertar) hace todo lo posible por enmerdar todo, engañar y equivocar al personal, para que el mensaje de CHA no llegue a nadie, o llegue distorsionado. Estoy convencido de que CHA tiene un
potencial como para llegar a mucha más gente: el reto es llegar a esa gente superando todas las dificultades que nos ponen y la falta de puentes en muchos casos. Por tanto: cal fer puens entre CHA e a chen.
Dos políticos: Uno, Chesús Bernal, por su aragonesismo radical, por su convicción, por su dialéctica, por sus ideas claras, por su capacidad para reducir un problema complicado a una caricatura o un chiste. Otro, Lula da Silva, Presidente d'o Brasil, por su capacidad de superación, por su generosidad y solidaridad, por su capacidad de liderazgo, por tener las ideas muy claras e intentar llevarlas a efecto, pese a quien pese.