CHA alerta que se puede estar gestando una operación de especulación urbanística en el pasillo que ocupa la vieja vía del tren

Los suelos públicos han de destinarse a operaciones que contribuyan a mejorar la calidad de vida en las ciudades y no se puede admitir que la especulación urbanística sea el principio rector para su gestión

 

Huesca, 12-12-07.- La variante ferroviaria de Huesca ha permitido liberar la franja ocupada por la antigua travesía a su paso por nuestro Término Municipal, dejando un espacio libre de aproximadamente un kilómetro y medio de longitud en el casco urbano, la supresión de seis pasos a nivel y romper la barrera que durante años ha generado una estructura discontínua y fragmentada en el tejido urbano de nuestra Ciudad, barrera histórica entre Barrios objeto de justas y largas reivindicaciones que ahora deben ser atendidas al igual que la conexión con los núcleos de Cuarte, Banariés y Huerrios a través de una vía que permita su mejor integración al sistema territorial de Huesca, al que de hecho pertenecen.

 

Por otra parte, en el Polígono de las Harineras está prevista la realización de un paseo en una zona actualmente ocupada por el viejo trazado ferroviario. Aquí también se nos plantea la necesidad urgente de hacernos con la titularidad de los terrenos por dónde discurría la vía del tren dentro del polígono.

 

Al respecto, desde CHA hemos presentado diferentes iniciativas, tanto en el Ayuntamiento de Huesca como en el Congreso de los Diputados, con la convicción de que el Ayuntamiento, antes de que la variante estuviera terminada, debería haber tramitado un proceso urbanístico para integrar en la Ciudad todo el corredor. Desgraciadamente evasivas y justificaciones de que no era el momento es todo lo que hemos recibido como respuesta por parte del Alcalde Fernando Elboj y su equipo de Gobierno.

 

Al día de hoy, ni tenemos estudio de posibilidades del espacio en cuestión ni compromiso de ayuda de ningún Organismo, de ningún Ministerio, ni del Gobierno de Aragón ni de la Unión Europea para una actuación de calado que necesitará mucho tiempo para su materialización y abundante financiación. Ni la posición de un oscense en un puesto clave de la administración estatal nos ha servido para nada, consecuencia de un ejercicio, pura y llanamente, de dejadez y desidia.

 

No obstante las declaraciones del Alcalde en el último pleno hablando de los suelos urbanizables que atraviesa la vía, o las del Secretario de Estado de Infraestructuras, el oscense Víctor Morlán, informándonos que si queremos el pasillo de 30.000m2, tendremos que pagarlo, nos hacen situarnos en posición de alerta sobre las verdaderas intenciones que se plantean para estos suelos públicos. Más si recordamos el bochornoso pago que tuvimos que hacer al Gobierno de Aragón por un tramo de cabañera o cuando observamos lo que el propio ADIF establece como estrategia para la gestión de su Patrimonio en desuso:

“Con el fin de rentabilizar los activos inmobiliarios de Adif, constituidos por los suelos excedentes no necesarios para la actividad del transporte, desde hace tiempo, Patrimonio y Urbanismo viene aplicando una política de reconversión de activos, consistente en el concurso de la formalización de acuerdos asociativos con grandes empresas inmobiliarias, encargadas de transformar el suelo patrimonial de Adif en productos inmobiliarios finales (viviendas libres, viviendas protegidas, locales comerciales, centros comerciales, plazas de garaje, hoteles, etc.), para su posterior gestión o comercialización en el mercado. Estas nuevas sociedades están participadas en un 40% por Infraestructuras Ferroviarias y en un 60% por su socio inmobiliario, siendo este último el encargado de promover las actuaciones urbanísticas necesarias para poder construir, y posteriormente, comercializar los productos inmobiliarios en el mercado.”

 

Para Miguel Solana “el urbanismo ha de diseñarse para el bienestar de las personas y a ello deben destinarse en primer lugar los suelos públicos sea cual sea su titularidad. En el caso que nos ocupa la Ciudad deberá afrontar cuantiosas inversiones para transformar un espacio ciudadano que, si bien dio soporte a una infraestructura muy necesaria no es menos cierto que ha supuesto una pesada servidumbre para nuestra configuración urbanística, articulación social y movilidad interior. Por ello no sería de recibo tener que cargar con un sobrecoste añadido que, como siempre que aparece la especulación inmobiliaria por medio, terminaría recayendo sobre los bolsillos de los vecinos y vecinas de Huesca para provecho ajeno a la ciudad”.

 

Hará mal quien vea en el espacio desocupado por la vía una opción de negocio en lugar de una posibilidad de urbanismo moderno y de calidad. Desde Chunta Aragonesista seremos beligerantes si el devenir discurre por esos derroteros y lo que exigimos es que, apostando por esta segunda visión, el Equipo de Gobierno se ponga las pilas para abordar con rapidez una transformación planificada y audaz de un espacio que puede convertirse en uno de los escaparates del urbanismo oscense del que más orgullosos nos podamos sentir.

 

No sería de recibo que estrategias conducentes a buscar el mejor momento para ver cuanto más nos podemos llevar cada uno retrase “sine die” las actuaciones y, que mientras tanto, tengamos un basurero en el centro de nuestra ciudad.